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B-24J: Cirugía, Scratch y Tecnología 3D para un Gigante del Pacífico

Cuatro meses de trabajo, cirugía plástica mayor para convertir una versión H en J, remachado completo a mano y una bahía de bombas hecha 100% en scratch. Sumale el poder de la tecnología actual con motores y detalles milimétricos impresos en resina 3D en equipo con Daniel Baraldi. Para coronar el desafío: un acabado metalizado al cromo pulido y un rescate extremo de calcas destruidas a puro pincel. El resultado es una bestia del Pacífico que revive la historia en detalle absoluto. ¡Pasá y mirá el paso a paso de este titán!

Introducción: El Nacimiento de un Desafío

Todo modelista busca, tarde o temprano, ese proyecto que lo ponga a prueba en cada frente posible. En mi caso, el disparador fue simple: quería armar un B-24 en acabado de metal natural (NMF) que tuviera un nose art imponente. Buscando referencias, me topé con la silueta mítica del “The Dragon and his Tail”, un Liberator del frente del Pacífico cuya decoración es, sencillamente, una obra de arte en sí misma.

Investigando su historia descubrí un dato fascinante: las fotos que solemos ver hoy en día volando en festivales corresponden a una réplica impecable (el “Witchcraft” pintado temporalmente), ya que el “Dragon” original del 43rd Bomb Group se perdió tristemente poco después de la guerra, desguazado en Kingman en 1946. Revivir este avión real se convirtió en una obsesión.

Para encararlo, partí de la caja de Academy en escala 1/72. Si bien el kit original indica en sus grapas ser una versión J, en realidad la matriz base es un ex-H. El kit viene con el motivo “GEMINI” (un avión en Olive Drab). La primera impresión del plástico fue excelente: una terminación muy fina, buen panelado, gran cantidad de piezas y, lo mejor de todo, sin rebabas molestas. Pero como a mí me apasionan los desafíos grandes y el kit tenía el potencial, decidí meterme de lleno en una conversión profunda para representar el bloque específico del “Dragon”. El viaje de este gigante cuatrimotor me llevó exactamente cuatro meses de trabajo diario (desde el 15 de enero al 14 de mayo de 2026).

https://www.scalemates.com/kits/academy-12584-b-24-h-liberator–1519179

1. El Quirófano: Conversión de H a J y Modificaciones Estructurales

Representar un B-24J del bloque 190-CO construido por Consolidated en San Diego implica conocer sus diferencias críticas con la versión H. Las variantes del Liberator son un laberinto, pero las principales diferencias visuales radican en la configuración de las torretas de nariz, las ventanas de los artilleros de cintura y las formas de los carenados de los motores.

En el frente del Pacífico, las ventanas de cintura solían modificarse o cerrarse con burbujas transparentes operadas según las necesidades del teatro, alejándose de los montajes genéricos europeos. Toda la zona de los puestos laterales fue modificada a mano para adaptarla a las fotos de época.

Uno de los mayores dolores de cabeza de este kit son las uniones en el medio de los transparentes de las torretas que trae Academy de fábrica. Para resolver la torreta de nariz redonda (tipo Consolidated A-6), el kit afortunadamente traía un sobrante de este tipo (tres cúpulas en total), lo que me facilitó enormemente la vida. Sin embargo, la unión central de las piezas transparentes era horrible.

El proceso para disimularlas fue durísimo: las pegué reforzando con cianocrilato (la gotita) para darle resistencia estructural, y luego pasé por un proceso eterno de masilla, lima, lija de agua de varios granos y pulido final hasta devolver la transparencia. Para los cortes de precisión en los transparentes y evitar que el plástico se astillara, usé un bisturí con filo nuevo, precalentado directamente al fuego para que fuera derritiendo el plástico limpiamente en el lugar del corte.

En el fuselaje, el trabajo mayor estuvo en la unión de las dos mitades. Para asegurar que no se rehundiera ni se agrietara con el tiempo, no usé masilla tradicional en las juntas críticas. En su lugar, apliqué la técnica de cianocrilato con bicarbonato para rellenar de forma sólida, usando solo un poco de masilla Plasto de Revell para los acabados cosméticos más finos. La simetría del fuselaje se mantuvo bajo control a base de una sola herramienta: muchísima paciencia.

2. El Universo del Scratch: Plástico de Reciclaje y Alambre

Si hay algo que disfruto es el scratchbuilding tradicional, y este modelo tiene horas de vuelo en esa materia. La bahía de bombas es, orgullosamente, 100% scratch. Para construir toda la estructura interna expuesta utilicé láminas de plástico de alto impacto de diferentes espesores y perfiles plásticos. Toda la marea de cableados eléctricos y sistemas hidráulicos se replicó utilizando hilos de cobre de cables eléctricos descartados.

¿Un secreto de taller? Para las piezas y soportes más finos, utilicé plástico recortado de las tapas de envases hogareños (como los potes de dulce de leche, Casancrem o yogur), que ofrecen un plástico maleable, fácil de cortar y que reacciona perfecto al pegamento. Para los racks verticales donde se suspenden las bombas, utilicé la base que proveía el kit, pero súper detallada.

Tanto el interior completo de la cabina como los puestos de los artilleros laterales se vistieron a mano con scratch y paciencia, guiándome constantemente por fotos de época y registros de restauraciones en museos para no perderme entre la maraña de sistemas. Curiosamente, los pozos del tren de aterrizaje principal no sufrieron modificaciones: el detalle que trae Academy de caja en esa zona es hermoso y no hacía falta tocarlo.

Hoy, ver el modelo terminado en su vitrina es una locura gratificante. Al estar exhibido en un estante a media altura con piso de vidrio, toda la bahía de bombas y el laburo interno se pueden observar perfectamente desde abajo.

3. Revolución 3D: El Trabajo en Equipo

Este B-24J es un híbrido perfecto entre las técnicas de la vieja escuela y la tecnología de impresión 3D actual. Para lograr el nivel de detalle que quería en los componentes mecánicos, recurrí a la enorme base de diseños de Cults 3D. Yo no diseñé las piezas desde cero; ese trabajo monumental y preciso estuvo a cargo de mi amigo personal y hermano de la vida, Daniel Baraldi. Dani se tomó el laburo gigante de perfeccionar cada modelo digital, corregir errores y escalarlos a la perfección absoluta en 1/72.

El catálogo de piezas impresas en resina para este modelo incluye:

  • Motores Pratt & Whitney R-1830-65 completos y escapes: Con un nivel de detalle en los cilindros que el plástico jamás podría lograr.
  • Carenados (Cowlings) ovalados: Diseñados por Dani en base a planos de medidas reales que yo mismo tomé y le proporcioné para replicar el bloque de San Diego. Los cowl flaps se imprimieron abiertos a 15° con un grosor de escala de apenas 0.1 mm, una obra de arte de la resina.
  • Tomas de aire laterales (Intercoolers): Impresas completamente huecas para dar una profundidad real.
  • Cintas y canales de munición (Chutes): La resina quedó tan delgada y fina que permitía moldearla sutilmente con pinzas para darle una caída natural antes de fijarla con cianocrilato.
  • Ametralladoras calibre .50: Con las camisas de refrigeración perforadas. Aunque el detalle es casi imperceptible a simple vista en esta escala, resalta de forma espectacular al aplicar un pincel seco sutil con color aluminio.
  • Visor de bombardero Norden: Conseguimos un archivo de pago ultra detallado que, una vez pintado minuciosamente y colocado en la nariz transparente, se roba las miradas.
  • Cinturones de seguridad: Impresos con una textura y un volumen tridimensional imposible de igualar con los fotograbados planos tradicionales.
  • Elementos de cabina: Tanques de oxígeno pintados en Insignia Yellow y matafuegos en un color verde oliva oscuro, ubicados en sus posiciones reglamentarias para cortar la monotonía interior.

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